Horno Cerámico Romano

El horno alfarero de Herrera de Pisuerga fue encontrado en el año 1984, en la zona denominada La Jericó, en la falda de una ladera. Del horno se conserva una estructura cuadrangular de adobes, dividida en dos niveles por un piso con perforaciones, sustentado por varios muretes ortogonales. La parte mejor conservada del horno corresponde al nivel inferior, es decir, a la cámara de combustión, y al praefurnium, o zona de entrada del fuego. También se conservan, aunque en peor estado, la parrilla y unos restos del nivel superior, donde se encontraba la cámara de cocción.

PARTES DEL HORNO

El praefurnium

Es la zona por la que se introduce el combustible en el hogar. Sus dimensiones son de 1’65 metros de largo con una anchura que varía entre los 0’50 y los 0’85 metros. La profundidad media es de 1 metro. Su aspecto es el de una fosa alargada cuya máxima anchura aparece en el punto más alejado de la boca del horno, donde forma un ligero semicírculo, que se va estrechando a medida que se aproxima a esta.

Al igual que el hogar, el praefurnium fue excavado en el propio terreno hasta situar su suelo al mismo nivel que el de la cámara de combustión. Las paredes del praefurnium fueron alisadas y recubiertas de arcilla y en la zona más próxima a la boca del horno muestran una gran dureza, casi vitrificación, por efecto de las altas temperaturas.

La cámara de combustión

La cámara de combustión es el recinto donde tiene lugar la quema del combustible y donde los productos de la combustión se propagan difundiendo el calor hacia la cámara de cocción.

Como suele ser frecuente, la forma del horno de La Jericó es de planta cuadrada y fue excavada bajo el nivel del terreno con el fin de evitar la dispersión del calor, al tiempo que se revestían sus paredes de adobes crudos (excepto en la boca de la cámara) y se aplicaba sobre estos una gruesa capa de arcilla. De esta forma se conseguía un mayor aislamiento y una considerable estanqueidad, imprescindibles para evitar filtraciones de agua.

Esta cámara tiene una altura media de 0’95 metros, una anchura interna de 2 metros y una longitud de 2’10 metros. Se halla dividida por ocho muros ortogonales, cuatro a cada lado, construidos con adobes crudos y revestidos de arcilla, cuya función era la de sustentar la parrilla y los productos apilados sobre ella; este tipo de construcción permite una regular distribución de los gases incandescentes hacia la cámara de cocción, dejando libre en el centro de la cámara un pasillo longitudinal, que hace de eje de la corriente térmica.

En la Península Ibérica hay dos hornos semejantes a este: uno en Louredo (Portugal) y otro en Ampurias (Gerona).

La parrilla

La parrilla es la división horizontal entre las cámaras de combustión y cocción, que funciona como plano de apoyo para el material y que consiste frecuentemente en un piso de adobes o ladrillos perforados, aunque también puede presentar otros tipos de construcción.

Para la construcción de la parrilla se emplearon unos 36 adobes crudos de 40 x 30 x 10 centímetros, practicándose en ellos una perforación semicircular, coincidente en la mayoría de los casos con el lado mayor, de manera que una vez unidos, daban lugar a un orificio de un diámetro de entre 6 y 12 centímetros, quedando repartidos transversalmente en grupos de siete perforaciones, cada uno de ellos situado sobre uno de los canales de la cámara de combustión, excepto el primer canal.

Para conferirle a la parrilla una mayor solidez e impedir filtraciones térmicas, fue recubierta por una capa de arcilla de unos 3-4 centímetros de grosor. El piso resultante, de un grosor total que oscila entre los 12 y 14 centímetros, poseía una considerable resistencia, como se aprecia por no presentar fisuras ni grietas de consideración y encontrarse prácticamente intacto.

Este tipo de obra sólo se ha podido documentar en un horno de Brampton (Inglaterra) y en el horno de Misleo, de Moreruela de Tábara (Zamora).

La cámara de cocción

La cámara de cocción es la zona situada inmediatamente por encima de la cámara de combustión y tiene a la parrilla por pavimento y a la bóveda o cubierta por techo. En ella se introducían los productos cerámicos (platos, fuentes, vasos, jarras y también tejas, baldosas…) para su cocción. Las cámaras de cocción siempre son la parte peor conservada de los hornos.

La altura máxima conservada apenas alcanza los 30 centímetros en el lado mejor preservado, que es el del fondo; hasta esta altura la cámara también se encontraba excavada en el terreno natural y tenía un forro de adobes crudos que quizás era una prolongación del existente en la cámara de combustión.

Sobre el tipo de cubierta que cerraba este espacio no es posible afirmar nada concreto.

 

LA PRODUCCIÓN DEL HORNO DE LA JERICÓ

No se ha podido conocer en detalle el tipo de producción a que estuvo dedicado el horno; en sus alrededores se han encontrado fragmentos de cerámica común fina y de tégula, lo que puede indicar que acaso se cociesen en él este tipo de productos.

La cerámica es uno de los materiales más destacados del yacimiento de Herrera. Son especialmente dignos de mención, por su calidad, los fragmentos de terra sigillata del alfarero legionario L. Terentius, probablemente muchos de ellos elaborados en Herrera; también se han encontrado marcas de otros alfareros como Tigranus, Calvus, Avitus, Cinamus, etc.